Si estás pensando en incorporar un Carlino a tu vida, has llegado al sitio adecuado. El Pug —como también se le conoce— es uno de los perros pequeños con más personalidad que existen: expresivo, sociable y con una capacidad innata para arrancarte una sonrisa. En esta guía te contamos todo lo que necesitas saber antes de dar el paso, desde los precios actuales en España hasta los cuidados específicos que requiere esta raza tan especial.
Precios de un cachorro de Carlino en 2025
El precio de un cachorro de Carlino en España se sitúa, de forma orientativa, entre los 600 € y los 1.500 €. Sin embargo, esta cifra puede variar bastante en función de varios factores que conviene que conozcas antes de buscar tu futuro compañero.
Los ejemplares destinados a exposición o procedentes de líneas de campeonato pueden superar con facilidad los 2.500-3.000 €. En cambio, un cachorro de Carlino pensado como mascota familiar suele moverse en la franja intermedia de ese rango.
¿Qué factores influyen en el precio?
Línea de sangre y pedigrí: los cachorros cuyos progenitores han sido premiados en competiciones caninas tienen un precio más elevado. Un pedigrí documentado garantiza la trazabilidad genética del ejemplar.
Reputación y ubicación del criador: los criaderos situados en grandes ciudades o zonas metropolitanas suelen aplicar precios superiores. La experiencia y el historial del criador también pesan.
Finalidad (mascota o exposición): un cachorro de calidad exposición cumple estándares morfológicos más exigentes, lo que se refleja directamente en su coste.
Color del pelaje: según el American Kennel Club (AKC), los colores oficiales son beige (fawn) y negro. Otras organizaciones reconocen tonalidades como leonado, plateado o albaricoque. Los colores menos habituales pueden encarecer el precio.
Edad: los cachorros siempre son más caros que los ejemplares jóvenes o adultos.
Certificaciones sanitarias: vacunas al día, microchip, desparasitación y pruebas genéticas de los padres son elementos que aportan valor y justifican un precio más alto.
Costes asociados tras la compra
El precio del cachorro es solo el punto de partida. Antes de decidirte, ten en cuenta los gastos adicionales que implica mantener a un Carlino sano y feliz:
Accesorios básicos iniciales: cama, comederos, correa, arnés y transportín — entre 100 y 200 €.
Alimentación mensual: entre 30 y 50 € aproximadamente, ya que al ser un perro pequeño su consumo es moderado.
Veterinario (revisiones rutinarias anuales): entre 200 y 400 €.
Seguro para mascotas: entre 15 y 40 € mensuales, algo muy recomendable en razas braquicéfalas.
Imprevistos de salud: los Carlinos son propensos a ciertos problemas respiratorios y oculares, por lo que conviene tener un fondo de reserva.
En total, el coste anual de mantener un Carlino puede oscilar entre 800 € y 1.500 €, dependiendo de tu zona y del nivel de cuidados.
Disponibilidad y camadas de Carlino en España
El Carlino es una raza con una demanda estable en España, lo que significa que encontrar camadas disponibles no suele ser excesivamente complicado, aunque sí requiere paciencia y criterio. Los criadores responsables no producen camadas de forma continua: priorizan la salud de las madres y la calidad de los cachorros por encima de la cantidad.
Fuente: @rzxsh (unsplash)
Por eso, es habitual que tengas que reservar tu cachorro con antelación, especialmente si buscas un color o sexo concreto. Muchos criadores gestionan listas de espera que pueden ir desde unas semanas hasta varios meses.
Cómo elegir un criador responsable
La elección del criador es, probablemente, la decisión más importante de todo el proceso. Un buen criador marca la diferencia entre un cachorro sano con un temperamento equilibrado y uno que pueda darte problemas a corto o largo plazo. Estas son las señales que debes buscar:
Registro como Núcleo Zoológico: es un requisito legal en España (Ley 32/2007). Pide siempre el número de registro y verifícalo.
Transparencia total: un criador serio te invitará a visitar sus instalaciones, te mostrará a los padres del cachorro y responderá a todas tus preguntas sin evasivas.
Historial veterinario completo: debe entregarte cartilla sanitaria, certificado veterinario, microchip y documentación de las pruebas genéticas realizadas a los progenitores.
Contrato de compraventa: cualquier transacción legítima incluye un contrato con garantías de salud (vírica, genética y congénita).
Asesoramiento posterior: los mejores criadores no desaparecen tras la venta; te orientan sobre alimentación, cuidados y adaptación del cachorro a su nuevo hogar.
Inscripción en asociaciones de raza: estar registrado en el Club Español del Carlino u organizaciones similares es un indicador positivo.
Señales de alarma que debes evitar
Tan importante como saber qué buscar es identificar las banderas rojas:
Precios excesivamente bajos (por debajo de 400-500 €) sin justificación clara.
Entregas en lugares públicos (aparcamientos, gasolineras) en lugar de en el propio criadero.
Negativa a mostrarte las instalaciones o a los padres del cachorro.
Disponibilidad simultánea de muchas razas diferentes.
Ausencia de documentación sanitaria o de registro como Núcleo Zoológico.
Cachorros que se entregan con menos de 8 semanas de vida.
Información sobre la raza Carlino
El Carlino o Pug es una raza de origen chino con siglos de historia como perro de compañía. Fue la mascota favorita de la nobleza en diversas cortes europeas y, a día de hoy, sigue conquistando hogares por su carácter entrañable y su aspecto inconfundible. Conocer bien sus particularidades te ayudará a decidir si es el perro adecuado para ti.
Características del Carlino
El Carlino es un perro de tamaño pequeño pero robusto, con un cuerpo compacto y musculoso que sorprende para su talla. Estos son sus rasgos más destacados:
Peso: entre 6 y 8 kg en ejemplares adultos.
Altura: aproximadamente 25-30 cm a la cruz.
Pelaje: corto, suave y brillante. Los colores más comunes son beige (fawn) con máscara negra y negro sólido, aunque existen variantes como leonado, plateado y albaricoque.
Cabeza: redonda y grande en proporción al cuerpo, con arrugas marcadas en la frente y un hocico corto y chato (braquicéfalo).
Ojos: grandes, redondos, oscuros y muy expresivos. Son una de sus señas de identidad más reconocibles.
Cola: enroscada sobre la cadera, preferiblemente con doble rizo.
Esperanza de vida: entre 12 y 15 años con los cuidados adecuados.
En cuanto a su carácter, el Carlino destaca por ser cariñoso, juguetón y tremendamente apegado a su familia. Es un perro que necesita compañía y no lleva bien la soledad prolongada. Tiene una personalidad que muchos describen como «payasesca»: le encanta ser el centro de atención y sabe cómo conseguirlo.
Fuente: Criadero Carlbulls
Salud y cuidados del Carlino
El Carlino es un perro que, por sus características físicas, requiere una atención sanitaria algo más específica que otras razas. Su condición de raza braquicéfala (hocico corto) condiciona varios aspectos de su salud que debes conocer a fondo.
Problemas de salud más frecuentes:
Síndrome braquicefálico: dificultad respiratoria derivada de la estructura de su hocico. Presta atención a ronquidos excesivos, jadeo desproporcionado o intolerancia al ejercicio.
Problemas oculares: sus ojos prominentes los hacen vulnerables a úlceras corneales, ojo seco y otras afecciones. Revísalos con frecuencia.
Dermatitis en los pliegues faciales: la humedad acumulada en las arrugas puede provocar infecciones. Limpia sus pliegues varias veces por semana con un producto específico.
Obesidad: el Carlino tiende a engordar con facilidad. Controlar la alimentación y mantener una actividad física regular es fundamental.
Luxación de rótula: una afección articular relativamente común en razas pequeñas.
Sensibilidad al calor: el golpe de calor es un riesgo real en los meses de verano. Evita paseos en las horas centrales del día y asegúrate de que siempre tenga agua fresca disponible.
Cuidados básicos:
Cepillado: dos o tres veces por semana para controlar la muda, que es abundante a pesar de tener el pelo corto.
Limpieza de pliegues: al menos tres veces por semana, secando bien después para evitar hongos o infecciones bacterianas.
Higiene dental: cepillado regular para prevenir la acumulación de sarro, un problema habitual en razas pequeñas.
Revisiones veterinarias: al menos una vez al año, con especial atención a la función respiratoria y ocular.
Alimentación: pienso de calidad adaptado a razas pequeñas, con raciones controladas para evitar el sobrepeso.
Fuente: Anadyrblues
Entrenamiento y socialización del Carlino
El Carlino es un perro inteligente pero con un punto de terquedad que puede desafiar tu paciencia. No es una raza difícil de educar, pero necesita un enfoque adecuado para obtener buenos resultados.
Claves para el entrenamiento:
Refuerzo positivo siempre: los premios (tanto golosinas como caricias y elogios) funcionan mucho mejor que cualquier tipo de corrección. El Carlino es sensible y responde mal a los métodos duros.
Sesiones cortas y variadas: su capacidad de concentración no es la más larga del mundo canino. Sesiones de 10-15 minutos, varias veces al día, dan mejores resultados que una sesión larga.
Consistencia: establece normas claras desde el primer día y asegúrate de que todos los miembros de la familia las sigan. Si le permites subir al sofá una vez, esperará hacerlo siempre.
Socialización temprana: exponle a diferentes personas, animales, sonidos y entornos desde cachorro. Un Carlino bien socializado será un perro equilibrado y seguro de sí mismo.
Paciencia con el control de esfínteres: las razas pequeñas suelen tardar un poco más en aprender a hacer sus necesidades fuera de casa. Mantén una rutina de paseos fija y sé constante.
Un consejo práctico: el Carlino adora la comida, así que las golosinas de entrenamiento serán tu mejor herramienta. Eso sí, descuéntalas de su ración diaria para evitar que gane peso de más.
Fuente: Criadero Potxolos Pugs
Estilo de vida ideal para un Carlino
El Carlino es uno de los perros más versátiles en cuanto a adaptación al hogar, pero eso no significa que valga para cualquier situación. Aquí te ayudamos a identificar si encajáis bien.
El Carlino es perfecto para ti si:
Vives en un piso o apartamento. Su tamaño compacto y sus necesidades moderadas de ejercicio lo convierten en un excelente perro urbano.
Pasas bastante tiempo en casa o puedes llevártelo contigo. El Carlino sufre con la soledad prolongada y puede desarrollar ansiedad por separación.
Tienes niños en casa. Es un perro paciente, cariñoso y juguetón con los más pequeños, aunque siempre debe haber supervisión adulta.
Buscas un primer perro. Su carácter dócil y su tamaño manejable lo hacen ideal para dueños primerizos.
Tienes otras mascotas. El Carlino suele convivir bien con otros perros e incluso con gatos, especialmente si se le socializa desde joven.
Quizá no sea la mejor opción si:
Eres una persona muy deportista que busca un compañero para correr largas distancias o hacer senderismo exigente. Su condición braquicéfala limita su resistencia al ejercicio intenso.
Vives en una zona de clima muy caluroso sin aire acondicionado. Los Carlinos son extremadamente sensibles al calor.
Pasas muchas horas fuera de casa sin compañía para tu perro.
No toleras bien la muda de pelo. Los Carlinos sueltan bastante pelo a pesar de tenerlo corto.
En cuanto a ejercicio, el Carlino necesita paseos diarios moderados (entre 20 y 30 minutos, repartidos en dos o tres salidas) y algo de juego en casa. No es un perro que requiera grandes aventuras al aire libre, pero sí necesita su dosis diaria de actividad para mantenerse en forma y evitar el sobrepeso.
Si tienes dudas sobre este tema o necesitas orientación para encontrar tu cachorro de Carlino, contáctanos y te ayudamos encantados.